Vamos a Portugal, es el primer paso de la búsqueda de la libertad financiera para mi y para mi familia.

Ayer tuve que convencer a mi hijo de ocho años que debía irme a Portugal  quince días. Menudo disgusto cogió, no quería que me fuera, lloró desesperadamente, se lanzó a mis brazos. Le hablé, lo entendió, sabía que era importante, pero seguía abrazándome sin soltarme, le daba igual, no quería que me fuera.

Me rompía el corazón, ver ese amor incondicional, ese amor sin condiciones, esa entrega total que lo único que quiere es estar a mi lado. Me sentía mal, estaría siendo mal padre haciendo sufrir así a mi hijo. Sé que no es así, sé que no estoy siendo mal padre porque lo hago para poder tener una vida juntos, una vida mejor. Algo que de momento no ha sido posible. Mi vida ha sido un túnel gris sin final, sin luz. Convencido que no había otra opción, que era lo correcto. La libertad no era para mi.

Llegamos al aeropuerto de Barcelona, hacemos la cola del control, volvemos a pasar por el control porque el ordenador tiene que ir solo en una bandeja, y lo demás en otra, etc. En fin, al final entramos, localizamos la puerta de embarque y por fin, puedo tomar mi café. No soy persona hasta que no tomo mi primer café del día, me encanta, es mi momento kit kat, es mi momento energético.

Subimos a la jardinera que nos lleva al avión, es un vuelo compartido, no sé qué significa, sólo sé que va casi lleno antes que entremos nosotros. Casi no queda espacio para las maletas sobre nuestras cabezas, tengo que recorrer todo el avión para encontrar dos huecos. Hecho!!

Al rato se presenta el comandante López de Alegría, y de repente te das cuenta que realmente va a ser un gran viaje!!!  Con un acento entre maño y vasco (lo sé no soy muy bueno identificando acentos) se presenta. “Soy el Comandante López de Alegría, les agradecemos hayan escogido este vuelo para su desplazamiento a Lisboa…..les comunico que en Lisboa hace una mañana de 10, que cuando estemos llegando les detallaré las condiciones de temperatura…..A continuación la tripulación procederá a darles las instrucciones de seguridad y que estaría bien que presten atención no vaya a ser que por alguna causa altamente improbable el avión sufra un percance y entonces nos arrepintamos de no haber prestado atención y además a la tripulación les gustará que les presten atención y se lo agradecerá” al final de su speech todo el pasaje arranca en aplausos. Lo dicho, va a ser un gran viaje!!!

Por fin a la 13h llegamos a Nazaré, salimos de casa a las 4,30 am. Casi diez horas de viaje, desde que salimos de casa, en Portugal es una hora menos. Después de 4 autobuses y un avión llegamos.

Nazaré es un pueblo turístico, muy cercano a Fátima, de casi 15 mil habitantes. Pueblo que en su día era de pescadores, hoy es un destino turístico y un destino para hacer surf

Wikipedia: “Debido a la cercanía del cañón submarino de Nazaré en la costa de la localidad, las olas que se producen aquí son probablemente las más altas de Portugal, siendo por ello uno de los mejores puntos para practicar el surf de Europa. El cañón crea una interferencia constructiva entre las olas entrantes por lo que tiende a hacer que las olas sean mucho más grandes de lo normal.”

Buena gente, servicial, amable, saben que viven de los turistas por lo que tratan de ayudarte en todo, y hacer negocio también.

Después de tres cambios de habitación por errores ajenos a nosotros, finalmente podemos descansar en una habitación y dejar las maletas, son las 10 de la noche.

Nos había dado tiempo de pasear, visitar los alrededores, comer, comer muy bien, demasiado bien, la cocina es sencilla, el producto es bueno, el pescado excelente. Acompañado con patatas, ensalada y arroz.

Y lo más importante, hemos podido comprar detalles para los niños, camisetas y otros recuerdos. Les gustarán. Les echamos de menos.

Por fin nos vamos a dormir. Mañana es un gran día.

A cada paso he sentido como iba dejando grandes pesos atrás, a cada paso mi cabeza está más alta, ahora mira hacia el cielo, estoy convencido de mi camino, de lo que debo hacer para conseguir la libertad financiera para los míos. No deseo otra cosa que ser feliz con mi familia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quiero darme de alta en la newsletter